sábado, 27 de junio de 2015

Ojo

Ahí está, en dejar que le diga coriólico que mañana venga con otro vestido porque no puedo resistirme más al que lleva hoy, mientras me sonríe y me dice que no con un sí solenoide...

- - -

El gatice vortuperio

jueves, 25 de junio de 2015

Mutualidad del gatuperio

Reflexivos, nos resistimos; pero la verdad no deja de ser que lo que yo quiera de ti no lo voy a tener pese a que lo que tú esperes de mí no te lo quiera dar.

—Eso ya lo sé.
—Yo, ya, también...

- - -

El gatuperio refracto

miércoles, 10 de junio de 2015

Cobardía cuarta

Cada vez que habláis, el gatuperio asiste extasiado a cómo te atusas y se abandona al vértigo de tirabuzones y rizos de tus dedos... Apocado, se dice una y otra vez que cuando te muerdas los labios será la señal...

Cada vez que habláis en eso está, en esperar lo que no se espera hasta que se desespera y se va. Luego, ya lejos, cabalgando la memoria del encuentro, se engaña pensando que prefiere un buen recuerdo a un mal trance...

—A lo mejor no iba a ser tan malo.
—Cierto. Tacha «malo».

- - -

El gaturde cobaperio

lunes, 1 de junio de 2015

Ricio

Yo ya sé que tienes dos formas de decirme que no. Una es sencilla y agradable, y lo único que implica es el tiempo que esté dispuesto a esperar a darme cuenta de que ya era no antes incluso de acontecer.

Otra es simple, sin acompañamiento, pompa o justificación: no.  Es suave, un baile entre miés y junio que difiere, dilata, pospone... Y camela.

- - -

El gatuperio yunto

domingo, 19 de abril de 2015

Dos mil seiscientos cuarenta y ocho

Llega un día en el que uno se da cuenta de que todo lo que ha ido escribiendo son las piezas de una verdad que ya debería haber sido construida y que no llegará a tener lista jamás porque se demora demasiado en los detalles y deja la estructura para nunca...

—¿Así? ¿Sin respirar?
—Sí.

- - -

El gatuperio anaerobio

lunes, 13 de abril de 2015

Dogma del capricho

Amén de declararse melibeo, cuando uno tiene un capricho debe dejarse de axiomas y paradigmas, empezar a defender a las sirenas y luchar consigo mismo... Porque encapricharse tiene sus dogmas, como que cada uno siente que el único aire posible proviene del otro o que algún adverbio es tan intenso como un remolino...

—No fue una fe, fue un amor. La afasia de Maverick apenelopa...
—No, no fue un amor, fue un capricho. Aunque no sepamos de quién...

- - -

El gatuperio desazonado

miércoles, 25 de marzo de 2015

Esperaderos

Primaveral, marzo marcea. Todavía no han cambiado la hora. Es una tarde aguada como un último sorbo de licor de sobremesa.

—A veces unas cosas llevan a otras, pero ninguna me lleva a ti —sin respuesta, sigues—. Y En esa frase cabe tanto un nunca como un siempre.

- - -

El gatuperio lapidario

miércoles, 11 de marzo de 2015

Hastitodo

Pues sí, pretende el gatuperio mostrar qué hay más allá de la palabra, de su significado, sentido o de cualquier otra cosa que le sea contenida. De ahí que la palabra deba dejar de ser palabra y, de forma individual o en conjunto, devenga en paraje o, hastitodo, posada.

En eso está, y por mucho que le repita al espejo que poca leva hará, él se sabe convencido...

- - -

El gatuperio metalingüe

miércoles, 4 de febrero de 2015

Longitudes

Nos cruzamos. Nos conocemos. Porque no le tocó otra en el reparto, me sorprende que no sonría...

—¿Por qué llevas esa cara tan larga?
—¿Yo? Por nada.
—¿Y nada merece que lleves esa cara tan larga?
—No, realmente nada merece que lleve esta cara tan larga.
—Sí, nada lo merece.
 —A ver, lentamente que no entiendo nada.
—Por eso...

- - -

El gatuperio cruel

sábado, 31 de enero de 2015

Mañana

Ahora mismo la existencia es miserable. Sólo cuenta llegar a mañana, pero ya no es importante desearlo, basta con llegar, sea como sea.

Da igual despertarse medio tapado por la colcha, casi con los zapatos puestos y el fregadero apestado de latas, con colillas hasta en la garganta.

Da igual despertarse.

A lo mejor ni tan siquiera es necesario.

- - -

El gatuperio áspero

domingo, 21 de diciembre de 2014

Isobacia

No es que el gatuperio no tenga nada que decir, es que no hay quien.

—¿Y no será que no tiene a nadie?
—No, si no tuviera a nadie, habría quien. Pero no hay nadie que sea quien...
—¿Y si llega a haber alguien?
—Entonces será porque todavía no le ha dicho nada...

- - -

El gatuperio solstático

martes, 30 de septiembre de 2014

Insomnio primero


Agripne, el gatuperio se ronda a sí mismo...

La noche es noche, la luna, luna, y los sueños, soledades. Tan huérfanos son que truenan. De pura repetición, una letanía sosiega la tormenta: «Princesa, devuélveme todo el sueño que me quitas, en anhelos mismo, y que la fantasía sea cierta y suceda a la angustia».

—Entonces ya no seré real...
—Ahora ya no lo eres.

- - -

El gatuperio ocno

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Retorres

 
Corazón, lo que tiene ser la princesa de la torre es que por fuerza encuentras fantasmas en los corredores e inocentes en las mazmorras. 

—Pues tendré que conseguir las llaves de las mazmorras y atravesar los corredores.
—¿Para?
—Para liberarlos.
—¿Y quién te dice que eres princesa? Serás inocente...

- - -

El gatuperio hachón

viernes, 8 de agosto de 2014

Romanencia segunda


Bien mirado, todo está al fondo, parajes o paraderos, tras la curva...

—Otra cosa es que uno llegue algún día hasta allí y vuelva para contarlo.

—Ese es el miedo.

- - -

El gatuperio errante

lunes, 4 de agosto de 2014

Tientos

Agosto llega con las medias verdades convertidas en certezas. Y duele. Das un tiento.

Duele mucho aceptar que contemplas esa luna solo, que cuando se te acaben los dedos de las manos no podrás seguir contando estrellas... Que al mirarla a los ojos ya no habrá deseos y sí miradas hacia otros.

Eso. Empiezas a buscar.

Duele agosto cargado de otros. Y de otras que son otras pero que al final siempre son la misma: te mira, te sonríe, deja que te le acerques y luego te olvida porque tú ya la estás olvidando al ahogarte en alcohol. Y se va, sin que puedas hacer nada, con otro...

Y sigues buscando, irremediablemente, a otra. Y vuelta a empezar hasta que ahíto de alcoholes te sacía cualquier bordillo mientras empiezas a dormirte...

Entonces sí, otra ya es ella, aunque sea un sueño y sepas perfectamente que te vas a despertar preguntándote dónde está y qué hace...

Y en eso estás, en decidir si bebes para perderla y volver a soñar con ella o en darte la vuelta y seguir soñando con ella para no encontrarla jamás...

- - -

El gatuperio harto

domingo, 29 de junio de 2014

Aún

Lo reconozco: pese a todo pensé que sería maravilloso. Y no lo fue. ¿Por qué tengo ahora pues que pensar que lo que iba a ser ya no es si realmente sigue siendo lo que iba a ser?

Déjame que te mire como lo que hubieras sido y no como lo que eres. ¿Quién sabe si con todo lo serás?

—¿Todavía?
—Sí, aún.

---

El gatuperio proverbial


miércoles, 18 de junio de 2014

Segazón



Al final del camino, te das cuenta de repente: no hubo abril. Es ahora que el día se estira hasta la agonía del solsticio que se echa en falta.

Tres voces te conminan a soltar la hoz:

—Déjalo, no segarás en tanto no tengas abril, y eso no sucederá en tanto te tutele la razón...
—Y La razón te tutelará hasta que aprendas a dejarte querer.
—Será que el crepúsculo borró las estatuas más allá de donde te has alejado...

- - -

El gatuperio maltés

domingo, 18 de mayo de 2014

Romanencias

Permiso, el gatuperio se sabe exento y suelto, pero se resiste al despojo de la correa; aunque manumiso, el gatuperio se sabe errado, pero errante a veces coincide con otros errados y otros otros errantes también. Pese a todo, preciso, el gatuperio es consciente, según sea la compañía, correcto o atesto, de los caminos de erradura por que manece y resta.

Y en ello está la gracia: calzarse o no de haches, cruzarse o descruzarse, callar o callar...

Y cada cosa en su momento justo.

- - -

El gatuperio ferrado

domingo, 30 de marzo de 2014

nuevedejuniodemilnovecientosesentayseis

Una mañana de domingo lluvioso recuerdas un miércoles cualquiera y un poema...
IIXIIXII

Ya no vale acordarse
del camino que tomaste
para llegar hasta aquí,
del color del cielo
antes de que te anocheciera,
de las manos que te acariciaron
mientras ibas partiendo,
de las lágrimas que inundaron
las calles de mis pasos.
No vale. Es querer abarcar nada.

Y el disco que sonaba, finaliza... Y sobreviene un silencio sucio.

[...]

—No es por ese nada, pero sigues igual de solo.
—O peor...

- - -

El gatuperio memoroso

jueves, 20 de marzo de 2014

Sacio

Fiera atalayada, lo que corroe al gatuperio no es una herida o una llaga, ni siquiera es una estría. No será cicatriz, por supuesto, pero empieza a ser otro camino espirado que nadie querrá recorrer tras descubrirlo entre las sábanas.

Fiera que no sabe qué acecha pese a acechar satisfecha, con su presa caliente todavía. Desencadenada y sin collar, no acaba de escapar ni de irse lejos.
—¿Lejos de qué?
—Lejos de sí.

Habrá que volver a sembrar baobabs...

- - -

El gatuperio renuente