lunes, 29 de marzo de 2010

Proterno

Tras la lectura del Libro de Arena puede afirmarse que si el espacio es infinito, estamos en cualquier punto del espacio; si el tiempo es infinito, estamos en cualquier punto del tiempo...

Uno se pregunta entonces qué hace tan lejos de otro y si eso tiene que ver con que ya no se quieran.

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El gatuperio sand

martes, 23 de marzo de 2010

Entonces

—Yo sé que seré capaz de cerrar los ojos y percibir la belleza de la misma manera que la percibo ahora que los tengo abiertos.
—Tal vez la belleza será la misma, pero no las cosas bellas.
—¿Cómo? ¿Lo que ahora veo no es bello?
—Sí, pero no lo será entonces.

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El gatuperio cauco

jueves, 18 de marzo de 2010

Novísimo

Muy a lo último, recuerdo que te hice un amor para que pudieras ir a misa de doce orgullosa y segura, envidia de beatas malfolladas y deseo de señorones de manos agrietadas y tez morena.

Recuerdo que mientras el sol empezaba a escodar, las calles repicaron a gloria.

Recuerdo que mientras te disfruté esa era la gloria que se tañía desde todo campanario, en todo momento, sobre mares de mies y siembra de copos.

Recuerdo que te alejabas buscando las sombras del mediodía.

Ahora lo recuerdo todo porque no tengo nada. Pero no añoro más que tu ausencia, el silencio vacío de tus pasos o la puesta de sol al trasluz de la soledad.

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Una melancolía del gatuperio

domingo, 7 de marzo de 2010

Junción

Nuestro camino fue durante un tiempo el mismo, por eso, cuando ibas con tus zapatos de plomo no podía entender que ibas por el tuyo, no por el mío. No era consciente de que cada uno va su camino, no por el del otro. No era consciente que de puro juntos eran diferentes.

Ahora que hace mucho que se separaron, a veces rehago el mío buscando su bifurcación...

—¿Su bifurcación?
—Sí, o encrucijada, cruce, desvío... Llámalo como quieras...
—Prefiero llamarlo confluencia, o encuentro, o unión...
—¿Y si nos quedamos con disyunción?
—¿Y si te propongo conjunción?

Sonríes. Un silencio hecho de miradas procura una cascada de recuerdos...

—Nadie me quitará lo que viví contigo.
—A mí tampoco.

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El gatuperio memoroso

lunes, 15 de febrero de 2010

Sucede

Sucede que ya no me levanto desgarrado por las noches pensando qué podría haber hecho mejor. Y que tus palabras ya no son ese veneno que me quitaba el sueño, ni tu sonrisa despreocupada su frasco.

Sucede, y eso me basta.

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La cotidianidad del gatuperio

lunes, 1 de febrero de 2010

Entropía

Últimamente sucede que la entropía de mi existencia deviene paradigma.

Entonces mudezco un rato...

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El gatuperio memberante

domingo, 24 de enero de 2010

Procelsitas

A veces uno quiere alcanzar la excelencia, llegar a ella por encima de todo, asumirla en su plenitud...

Pero ese es un camino en el que nunca acaba de anochecer, en el que cada vez que se vuelve la vista atrás las sombras se han alargado un poco más... Sí, perpendelo al ocaso.

Y no por ello debe dejar de explorarse y recorrerse; no serviría de nada.

A veces uno debe contraerse al hecho de que perseguir algo que no existe es una manera de crearlo infinitamente...

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El gatuperio procelso

jueves, 14 de enero de 2010

Hai de la estrella

No llega su luz.
Y no es porque no brille;
está en camino.

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El gatuperio prohaijin

miércoles, 13 de enero de 2010

Agazapada

Agazapada, cada una es consciente de la otra, de la misma manera que yo soy consciente de los otros. Igualito que hacen los demás, aguardando en sus cubiles a que se dé un movimiento falso que permita recolocar las fichas sobre el tablero...

El zarpazo de la espera escuece más cuanto más se alarga...

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El acecho del gatuperio

sábado, 2 de enero de 2010

Balance

El gatuperio se ha sentado y ha intentado hacer balance, pero no ha conseguido nada porque no ha sido capaz de serse sincero y decirse la verdad.

—Tal vez si los demás no lo saben, creerán que no les miento.
—Tal vez...

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El gatuperio mendaz

domingo, 20 de diciembre de 2009

Fieles infieles

El gatuperio sabe de fieles que tiemblan ante ciertas decisiones y no son fiables, por eso, a la hora de decidir uno ha de mirar más qué ha puesto en cada uno de los platillos de la balanza y menos qué peso dan...

—Entonces, ¿qué sentido tiene sopesar las cosas si no nos podemos guiar por su valor frente a otras?
—Mucho, uno debe valorar lo que tiene por lo que es y no por lo que le pesa...

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El gatuperio almotacén

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Segunda simetría

Durante su estudio del reflejo, el gatuperio ha visto al otro lado del espejo a alguien diferente del gatuperio; entonces se han mirado a los ojos. Y han sabido que eran seres diferentes.

También se ha percatado de que a ambos lados la simetría es tan perfecta que ahora que se han alejado un poco del espejo, los dos se añoran por igual...

—¿Reflexiva o recíprocamente?— preguntan desde el otro lado.
—Ese es el matiz. A ratos creo que tú eres reflexiva y yo soy recíproco; pero estoy seguro de que en tu lado yo soy reflexivo y tú recíproca...

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El reflejo del gatuperio

lunes, 30 de noviembre de 2009

Marcas

Está muy bien que de cuando en cuando uno recuerde a otro dónde están los límites de la amistad y hasta qué punto pueden gredirse. Pero no está bien aprovechar la confianza para que uno le clave a otro un puñal y así repintar con sangre esa marca.

—No te clavé un puñal...
—Cierto, me clavaste un pincel.

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El gatuperio marqués

domingo, 29 de noviembre de 2009

Y luego no te quejes

Cuando sonrías procura que no se vea lo que ocultas dentro de ti. Puede ser muy desagradable que lo que conscientemente intentes ocultar sea mostrado por la toma de conciencia de lo que realmente sucede.

Y luego no te quejes, ni me insultes.

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El gatuperio dolido

sábado, 28 de noviembre de 2009

Espacio

El uso del espacio define tanto a una persona como sus acciones o sus palabras. Incluso más que la aplicación que hace de los librepensamientos primero y segundo.

El uso del espacio se rige por la misma norma que equilibra derechos y deberes, sólo que su condición de medio de transmisión de la palabra permite un equilibro más laxo, casi libertino.

El uso del propio espacio es el botón que muestra lo que uno puede hacer con el de los demás si se le permite invadirlo.

Así pues, entiende de una vez que si me alejo de ti no es para que me persigas, siquiera con la intención de que la distancia no aumente y a lo menos se mantenga. Tampoco es para eches a correr en cualquier otra dirección ni para que te quedes inmóvil como un gato de porcelana...

Si me alejo de ti es para que no vuelvas a mentirme y a decirme que no hay problema en que cada uno tenga su corral mientras tus zorros me matan las gallinas...

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El gatuperio incomprendido

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Así es la vida


Así, y no de otra manera.

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El gatuperio fotográfico

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Luz con la que ir a tientas

Mientras recorre su camino, hay quien tiene tiempo de observar como los demás recorren el propio... Y hasta puede permitirse parar un momento para descalzarse un ratito y tumbarse sobre la hierba a filosofar, elaborando sencillas teorías sobre la luz que cada uno guarda en su interior y el provecho que saca de ella a la hora de iluminarse en la vida. Y llega a la conclusión de que alguno, por muy hermosa que sea la luz que guarda, todavía anda a tientas.

Y el gatuperio se maravilla, a él no le da tiempo a nada ocupado como está en no tropezar...

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Lo que robó el gatuperio

sábado, 7 de noviembre de 2009

Insoldable

Mientras el gatuperio piensa que no se aleará hasta pasado mucho tiempo, el óxido le roe y le corroe las entrañas: la conciencia del vacío es insostenible.

Y para sobrevivirse imagina una vida surgida del artificio...

—¿De qué artificio?
—Pues no lo sé, acaba de desprenderse.

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Alguna de las tenacidades del gatuperio

viernes, 6 de noviembre de 2009

Zapatitos de plomo

El gatuperio, últimamente, cree que como contraprestación de un gran sacrificio solo caben los pequeños detalles y no el artificio de un gran compromiso tal vez vacío de ellos.

Y aunque es consciente de la injusticia que supone ofrecer o exigir esos pellizcos de sal antes siquiera de empezar a planificar seriamente una cibaria rica en zumos de naranja, empieza a darse verdadera cuenta de que si en su momento no se espolvorean adecuadamente, algo será soso...

Por eso decide calzarse los zapatos de plomo con los que otros recorren el camino.

Eso sí, no renuncia a ninguno de sus derechos...

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El caz del gatuperio

viernes, 30 de octubre de 2009

El país de los ciegos

—En el país de los ciegos bien puede gobernar un tuerto.
—¿Y si lo es de ambos ojos?

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El cabreo del gatuperio