jueves, 4 de agosto de 2011

Jamás

En un puntito iban a paralelear siempre y nunca cuando, al compás de un reproche:

—Siempre supe que viajaba vacío.
—Nunca quise que te llevaras mi corazón.

La mentira siempre en primera clase.

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El gatuperio ídem

miércoles, 3 de agosto de 2011

Circunstancias

Sí. De todas mis circunstancias tú eres la única que me circunda más a mí...

—Vaya lío de pronombres: mis, tú, me, mí, yo, ella...
—Me tiene rodeado.

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El gatuperio quercundo

viernes, 29 de julio de 2011

La verdad

Uno dice que la verdad es una. Y es cierto. Agosto está cayendo ya como una fruta madura, se nota en la sal de la tramontana.

Otro dice que la verdad también es una. Y es cierto. Julio muere a ritmo de tragicomedia mientras los espectadores consorte bostezan de sueño.

Otro uno recuerda que las verdades de uno y otro no son la misma y no dejan de serlo.

Un otro otro cree que la verdad del otro uno es más verdad que la de uno y otro, pero calla no sea que inquieran la suya...

Y en eso está...

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El gatuperio verdadero

domingo, 24 de julio de 2011

Recodos



Por ahí viene el gatuperio... Tardo, ahuevado.

Allegro de cigarras.

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El gatuperio estival

domingo, 19 de junio de 2011

Etiquetar

Ya de buen principio todo es «sí» o «no». Sin otra razón que la de ser almacenado en un sitio y tener una etiqueta. A lo mejor con el tiempo la cosa cambia y algún «no» deriva en «sí» y otro «sí» derrota hacia «no»...

—¿Y nada es «quizá»?
—Tal vez...

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El gatuperio pre

lunes, 13 de junio de 2011

Leer al trasluz

Algunos textos, con el paso del tiempo, leídos ahora al trasluz de la memoria, han ganado mucho. Algunas palabras se han ido descomponiendo en semas y han anegado intersticios, desliendo otros más débiles, formales o categoriales...

Así pues dejemos que la barrica del recuerdo los vaya dorando y procuremos no beber demasiado de ella, emborracharse conllevaría resaca...

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El gatuperio enólogo

martes, 31 de mayo de 2011

Reflujo



El tiempo pasa. La playa cambia. Sopla el viento; borra huellas, desmorona castillos y desahucia princesas...

El tiempo pasa. La playa cambia. Baja la marea; alisa la orilla, explana cosos y depone reyes...

Y a todo, ajenos, los cangrejos hacen vida de soportal y domingo de barbacoa, sabedores de que lo que fue ya no es igual y que lo que será no pasará de provisional...

—Pero es que antes la marea les ha robado los zapatos.
—Por eso no salen persiguiéndonos...

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La bajamar del gatuperio

domingo, 29 de mayo de 2011

Pasarelas


Al final está el mar. Y aunque suba la marea uno siempre tiene que ensuciarse los pies...

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El gatuperio relo

miércoles, 27 de abril de 2011

No sé...


No sé si soy el mar, las nubes, el cielo o el sol...

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El gatuperio gris

martes, 26 de abril de 2011

Tensión

En algún lugar se va quedando todo, lo que no sé es dónde...

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El gatuperio laxo

martes, 1 de marzo de 2011

Charcos

Ya no llueve. Camino hacia casa procurando esquivar los charcos iluminados y metiéndome en los oscuros. Me atraen. Quiero nadar en ellos, quiero creer que no podré chapotear porque me hundiré, quiero creer que la sirena que busqué está allí dentro... Y nada. La siguiente farola rompe el hechizo de la penumbra, el charco que obvié pierde su brillo sucio al compás de los neumáticos sobre el asfalto y el platillo salpicón del agua; la misma marcha que suena para que otros titilen.

Bajo unos balcones descubro huellas en la acera seca. Llevan a donde voy, vienen de donde vengo...

—¿Y eso dónde queda?
—Donde soy lo que no era, donde fui lo que no soy...

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El gatuperio trasnochado

martes, 22 de febrero de 2011

Mataxa

Poco a poco el ovillo se ha deshecho. Y ahora tengo un jersey.

¿Y qué más?

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El gatuperio hornero

domingo, 13 de febrero de 2011

Sesgos

El gatuperio calla, atravesado en la butaca en la que siempre quiso sentarse. No reclina su cabeza sobre las orejas del sillón porque teme verse obligado a oír lo que no quiere oír. Se sienta riñones y rodillas sobre brazos, mirando el bies de lo que quería.

Y calla convencido de que lo que pueda decir no vale la pena, por sabido, esperado y evidente.

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El gatuperio cobarde

domingo, 30 de enero de 2011

Otro silencio

Quizá callar sea la forma más aséptica de curar las heridas...

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El gatuperio hélido

martes, 11 de enero de 2011

Escena del trato

Son Dos.

Un doble filo corta a la ida y a la venida. No solo es aquello que se prometió, es todo lo que llevó a prometerlo; ética y moral de una misma potencia, acto único.

La escena es rápida y sencilla, sin la alharaca ni la pompa de otroras, a lo «cuando digo no, es no».

OTRO: ¿Y sí en realidad no has dicho no?

Telón.

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El gatuperio y su acompañamiento de lo que media

martes, 4 de enero de 2011

Pies fríos

Cada cosa tiene su tiempo, y aunque podamos acortarlo o estirarlo, cubriendo o descubriendo a voluntad, no hay nada infinito.

Ahora siento que si me embozo se me hielan los pies.

Tal vez no te necesite para vivir, pero empiezo pensar que me eres imprescindible para morir...

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El gatuperio pedúnculo

jueves, 9 de diciembre de 2010

Dejes

Me dijeron que las cosas no serían así; que me despertaría un día habiendo conseguido un lugar que nadie más conocía y el recuerdo dulce en los besos de millones de labios, feliz todavía de abrazos chillados y detalles cómplices como cafés a media mañana, hojas caídas surfeando sobre ráfagas de viento o rayos de luz entre nubes...

Y las llaves de ese lugar las tenía yo y nadie más que aquellos que yo quería podían llegar hasta allí y estarse, atesorados con mimo y consentidores hasta la saciedad, depositarios de mi amor, mi amistad y mi cariño.

Me lo creí. Como creí que nunca vería tu espalda más lejana que a tiro de boca o tus pasos alejándoseme. Como aún lo creo. Como lo creeré siempre aunque mis manos vuelvan a su invierno de bolsillos mientras el regosto de tu sonrisa se aleja contigo.

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El gatuperio rizoso

martes, 30 de noviembre de 2010

Mí

De entre los seis elementos de la comunicación el receptor se erige en juez. A él va dirigido todo y de él todo retorna.

Y cuando uno dice todo otro debe entender todo, y no vale pretender que nada o algo son todo.

—¿Ni siquiera un poco?
—Ni eso.
—Pues seguiré creyendo que todo es por mí.
—Hazlo, yo también creo que es por mí.

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El mí gatuperio

viernes, 26 de noviembre de 2010

Harto

Cuando uno no puede más.

—A veces, al final todo se reduce a llenar los vacíos que otros han dejado.
—A ti no te han dejado nada vacío. En todo caso estás harto de miserias personales...

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El gatupétimo

sábado, 20 de noviembre de 2010

Un silencio

Y a todo esto, callo. No digo nada que sea más que nada, no vaya a ser que se sepa todo.

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El gatuperio agatupado